A medida que inclinas el rostro
se produce lo inevitable...
A medida que inclinas el alma
se nos revela el infierno de las margaritas.
A medida que cierras los ojos
tu amor se descoloca
y se vuelve rocío...
aunque intentes evitarlo...
aunque te duela hasta morir...
aunque recorras el infinito
intentando esconderte.
Tus ojos son gigantes
y miran al cielo.
lunes, junio 19, 2006
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