Cuando venimos de lejos
y parece que nunca terminara el desierto...
Aparece el amor, ese que hace crecer,
el mismo que puede hacerte rodar por el silencio,
el mismo que te acompaña de noche,
y no sabes que decirle,
porque si hablas frente a ella
es como si vivieras de nuevo.
Cuando venimos de lejos
es delicioso saber que tenemos al oceano cerca
para morir en su amor celeste
y acurrucarnos entre sus olas por siempre
miércoles, junio 28, 2006
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