miércoles, septiembre 27, 2006

TRISTES NOCHES

Desde que el peligro se instauró en mi garganta,
perdí el sentido del silencio y fuí a parar muy bajo entre tus odios. Me pareció que el ángel que podía percibir entre la niebla se me venía encima como un rinoceronte ciego.Es muy extraño sentirse viejo y cansado cuando huelo las cerezas que me gustan y reconozco entre mis ojos el huracán de tu mirada desafiante...Es muy difícil recorrer el sendero que dibujas con tu ira, sin quemarse las rodillas. Suele ser doloroso además sentir cansancio en las mañanas, a pesar de la luz que me confunde, pero igual me alumbra.Lástima que la vida se viva en presente y no permita ir unos pasos más atrás de los errores, para volver a cometerlos con la gracia de Dios.

Tristes noches

martes, septiembre 12, 2006

SERVILLETA

Casi siempre me refiero al silencio,
como un cuerpo celeste que asusta...

Hoy quisiera gritar
y hacer pedazos tus pétalos
hacer girones tu alma.

Pero resulta que callo,
y me sumerjo en tu olvido...

que tontera, no?